Antiguo himnario adventista
himno 191 Ven, Espíritu eterno Lírica
1.
Ven, Espíritu eterno,
muéstranos la excelsitud
de ese mérito vicario
que nos trajo la salud.
Grande fue el sacrificio
para nuestra redención.
¡Oh, renueva la memoria;
danos fe en el corazón!
2.
Ven, testigo de su muerte;
ven, divino Inspirador;
que sintamos tu potencia
y apreciemos tu valor.
Ven, aplícanos la sangre
del divino Redentor,
y que Cristo en nosotros
sea siempre morador.
3.
Que imitemos sus gemidos,
suspirando en oración,
y apreciemos las heridas
que recuerdan su aflicción.
Al que hemos traspasado,
que miremos con dolor,
y la sangre asperjada
recibamos con amor.